Osteoporosis
La osteoporosis, o tejido óseo poroso, es una enfermedad en la que hay pérdida de masa ósea y destrucción del tejido óseo. Este proceso causa el debilitamiento de los huesos y los hace más propensos a quebrarse. Los huesos más frecuentemente afectados son las caderas, la columna vertebral y las muñecas.
La osteoporosis afecta a más de 10 millones de norteamericanos, siendo las mujeres cuatro veces más propensas que los hombres a desarrollar la enfermedad. Otros 34 millones tienen disminución de la masa ósea y como resultado tienen mayor riesgo de padecer osteoporosis. La deficiencia de estrógenos es una de las principales causas de pérdida de masa ósea en las mujeres durante y después de la menopausia. Las mujeres pueden perder hasta el 20 por ciento de su masa ósea en los cinco o siete años posteriores a la menopausia.
Aunque no se conoce la causa precisa de la osteoporosis, existen muchos factores que contribuyen a su aparición, incluyendo los siguientes:
- Envejecimiento
Los huesos pierden densidad y se debilitan con la edad.
- Raza
Las mujeres caucásicas (de raza blanca) y asiáticas tienen mayor riesgo aunque la enfermedad puede afectar a todas las razas.
- Peso
La obesidad está relacionada con una mayor masa ósea, por lo que las personas de bajo peso y menor masa muscular presentan mayor riesgo de contraer la enfermedad.
- Factores relacionados con el estilo de vida
Los siguientes factores relacionados con el estilo de vida pueden aumentar las posibilidades de que una persona contraiga osteoporosis:
- La inactividad física.
- La cafeína.
- El consumo excesivo de alcohol.
- El fumar.
- Una dieta pobre en calcio y vitamina D.
- Ciertos medicamentos
- Antecedentes familiares de enfermedades óseas
La osteoporosis suele ser calificada como "enfermedad silenciosa" porque las personas que la padecen no notan ningún síntoma. Algunas pueden tener dolor en los huesos y en los músculos, en especial en la espalda. En ocasiones, una vértebra alterada puede provocar un dolor intenso, disminución de la altura o deformidad en la columna vertebral.
Un programa de rehabilitación para la osteoporosis se diseña para atender a las necesidades de cada paciente en particular, dependiendo del tipo y la severidad de la enfermedad. La participación activa del paciente y su familia son fundamentales para el éxito del programa.
El objetivo de la rehabilitación es el de ayudar al paciente a recuperar el máximo nivel posible de funcionalidad e independencia y mejorar su calidad de vida general tanto en el aspecto físico como en los aspectos psicológico y social. La rehabilitación se centra en aliviar el dolor, evitar las fracturas y reducir al mínimo la pérdida ósea.
Para poder conseguir dichos objetivos los programas de rehabilitación para la osteoporosis pueden incluir lo siguiente:
- Programas de ejercicios y acondicionamiento para aumentar la resistencia y mejorar el estado físico.
- Técnicas para el control del dolor.
- Consejo dietético para aumentar la ingestión de calcio y de vitamina D y reducir el consumo de cafeína y de alcohol.
- Utilización de dispositivos de asistencia para mejorar la seguridad en el hogar.
- Educación del paciente y su familia, en especial sobre la prevención de caídas.
Los programas de rehabilitación para la osteoporosis se pueden llevar a cabo como paciente interno o en clínica externa. Muchos profesionales capacitados forman parte del equipo de rehabilitación de la osteoporosis, incluyendo algunos o todos de los siguientes:
- Ortopeda / cirujano ortopédico.
- Fisiatra.
- Internista.
- Enfermera o enfermero de rehabilitación.
- Dietista.
- Fisioterapeuta.
- Terapeuta ocupacional.
- Trabajador social.
- Psicólogo / psiquiatra.
- Terapeuta recreativo.
- Capellán.
- Terapeuta vocacional.
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