Pulgas, ácaros y Coloradillas
Las pulgas, los ácaros y las coloradillas a menudo pican a los seres humanos, pero no son venenosos. Algunas veces es difícil determinar qué tipo de insecto causó la picadura, o si la erupción es causada por la hiedra venenosa u otras condiciones de la piel.
A continuación se enumeran los síntomas más comunes de una picadura de pulga, ácaro o coloradilla. Sin embargo, cada niño puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:
- Lesiones de la piel pequeñas y elevadas.
- Dolor o comezón.
- Dermatitis (inflamación de la piel).
- Reacciones de tipo alérgico en los niños hipersensibles con hinchazón o formación de ampollas.
Los síntomas de una picadura de pulga, ácaro o coloradilla pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte al médico de su hijo para obtener un diagnóstico.
El tratamiento específico de las picaduras de estos insectos será determinado por el médico de su hijo. Entre las pautas generales para tratamiento se incluyen las siguientes:
- Limpie bien la zona con agua y jabón.
- Utilice un antihistamínico, si es necesario, para la comezón.
- Déle acetaminofén a su hijo, si es necesario, para las molestias.
Llame al médico de su hijo si él tuviese:
- Dolor o comezón persistente.
- Señales de infección en el lugar de la picadura, como aumento del enrojecimiento, calor, hinchazón o supuración.
- Fiebre.
Llame al 911 o a su servicio médico de emergencia local (EMS) si su hijo da señales de una reacción alérgica grave como dificultad para respirar, opresión en la garganta o en el pecho, sensación de desmayo, mareos, sarpullido y/o náuseas y vómitos.
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Recursos en la Red de Las Lesiones y las Intoxicaciones Frecuentes en la Niñez